Fuente: Periódico crisis
La palabra “crisis” comenzó a resonar en mi cabeza en un periodo de mi vida en el que todavía no sabía muy bien a lo qué se refería. Tenía conocimiento suficiente sí, pero era un concepto muy abstracto para mis oídos. Tenía 15 años, nunca antes me había resultado familiar esa palabra. Yo había vivido hasta el momento el período de mayor expansión económica existente en España.
Y es que muchos percibimos que esta crisis sería sólo una pequeña etapa y que no nos afectaría demasiado porque en realidad, pensamos que
la crisis económica no llegaría a tales características. Sobre el
año 2008 o 2009 los telediarios tampoco alarmaban mucho de la
situación de los bancos, las grandes empresas silenciaban la gran
deuda que venían arrastrando de años anteriores y la gente no se
percataba de que en realidad las actividades económicas que
realizaban en su día a día estaban expuestas al peligro.
El documental de Inside Job, es muy recomendable para entender esta
cuestión. Una cuestión que se fue de las manos y que tiene una
magnitud muy amplia, por eso la película se centra en tantos
aspectos. Investigaciones, entrevistas con altos dirigentes, con
periodistas y económicos... son los platos fuertes de este espectacular documental. Creo que uno de los aspectos que mejor resumirían la
película y por el que se comienza a entender la gran pirámide de
la crisis, es la desregulación que se propició en torno a las
actividades económicas. Esto, lo que hizo fue que poco a poco se pudiera externalizar el
riesgo de la deuda contraída por los bancos.
En el caso de la película, eso se traduce en la reducción del fondo
de las jubilaciones de Missisipi. En la desregulación hay que entender que se suprimen unas normas que
controlan una actividad económica para que funcione la libre
competencia, y como consecuencia directa, que se regule la actividad
por el mercado. El fenómeno de la desregularización da lugar a la
financialización, el proceso por el que la economía financiera gana
más peso que la economía productiva. Todos los actores así, fueron aumentando el crédito.
Pero mucho antes de esto, hay que recordar que la deuda vino
contraída por más motivos. Los bancos estaban apostando contra las
permutas, que consiste en apostar que un valor va a bajar y se
aseguraban contra la caída de sus propias aseguradoras. De esto forma parte las agencias de calificación. Para que el
sistema funcionara, los agentes
tenían que estar compenetrados. Las agencias de calificación eran
las encargadas de calificar determinados productos financieros tanto
de empresas como de estados para valorar el riesgo de impago que se
contrae. Pero aquí viene el problema, y es que, desgraciadamente, la función de las agencias de calificación
no era la prevista por esta teoría.
Las agencias de calificación ponían su “Triple A” sin miedo a las empresas, era la máxima calificación que podían dar ,
lo que significaba que aseguraban a todos que las empresas tenían un
estado perfecto. Pero así no era, no se preocuparon en analizar esta función, aceptaban que todo iba bien mientras a largo plazo el engaño se hacía más evidente. El problema se desencadenó porque todos los
actores estaban viendo lo que realmente pasaba y nadie hacía nada.
Los que no tenemos poder, desgraciadamente, poco podemos
hacer...cuando se empezaron a escuchar las noticias de una terrible
crisis allá por el año 2010, el pánico se sembró entre muchas capas de población y entonces
todo el mundo tenía miedo de tener el dinero en el banco. La crisis
llegó primero a Estados Unidos, cuando estalló la burbuja sobre el
2009, pero venía gestándose desde mucho antes. Después, las consecuencias fueron casi inmediatas en otros
países. Esta realidad llevó al país a reducir
bastantes gastos, y al tratarse de la mayor potencia económica que existe, llegó a acarrear despidos en otros países, como por
ejemplo en China, donde gran parte de sus exportaciones estaban
destinadas para EE.UU.
La crisis a partir del 2010 acumulaba cifras de embargos brutales, la
gente ya no se fiaba de nadie, quería sacar el dinero de los bancos, innumerables hipotecas que no se podían pagar, el
préstamo interbancario se congeló, y llegaron los hundimientos. A todo esto se une la mala transparencia de las
agencias de calificación...toda la cadena se contagió y sacudió
uno de los pilares fundamentales que reactiva la economía: El
empleo.
El claro ejemplo de Estados Unidos sirve para explicar esta crisis
real, una crisis mundial que ha trascendido al plano social y moral
por todo lo que se ocultó y que sigue oculto, puesto que el sistema
democrático evidentemente se debilitó con estos hechos . Parece que la crisis llegó cuando todos los ciudadanos se enteraron pero no es así, ya era una crisis silenciosa mucho antes de que hablara. Entonces, ¿Cómo pretendían los gobiernos que entendiéramos que había que hacer un gran esfuerzo por salir de "la crisis"? Parece que cuando hay un problema irremediable sí interesa informar, sí interesa que todos nos apoyemos, hasta los que crecimos en la inocencia del estado del bienestar. Crecimos engañados, pero felizmente.
